Se analiza y se confirma, se toma nota y se planifica, se busca y se entera, hay historial, pruebas, métodos, y cientos de entrevistas pero resulta que el gen es tan distinto qué no se repite, por lo tanto buscamos una prueba o experiencia que no existe siquiera, si tanto nos aflige no tener respuestas por mucho que busquemos, si los golpes de pecho son más duros qué no ver resultados, y lo son, ¿Qué nos queda? Echarnos la culpa por estar en un maratón sin descanso pero necesario para respirar, necesitamos de algo para existir y producir para subsistir, pero sin descuidar lo que queremos, definitivamente no podemos echarnos la culpa si las cosas se acumulan en cosas que son difíciles y pequeñas, cómo probar un bocado incorrecto pero delicioso, o eso quiero creer, y ¿Quién debe quitarme esa sensación tan deliciosa de vivir y de probar cómo tan libre me sienta en el paladar, pero cuándo el espejo se hace presente desearíamos tener cadenas? No me pregunten a mi...
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